Maryana Morgado, fundadora de Tarot Para el Alma

Sé lo que es
empezar desde cero.

Lo hice dos veces. Y eso cambió todo.

Mi historia

Antes de coach y tarotista, activista.

Protestas. Dirigencia estudiantil. Una empresa propia. Una vida que construí desde cero en un país que se caía a pedazos.

Y una diana en la espalda que crecía con cada año de activismo.

Cuando supe que estaba embarazada, tomé la decisión en semanas: me iba. Con o sin mi esposo. Pero los trámites en Venezuela no entienden de urgencias. Me alcanzaron en el mes 7.

Once días por tierra. Cinco países. Cien kilos en maletas cruzando cada frontera caminando.

"La mujer que salió de Caracas era fuerte, decidida, clara. La que llegó a Buenos Aires ya no se reconocía en el espejo."

El parto se adelantó. Vinieron complicaciones. Y después, el derrumbe: mi matrimonio, mi salud, mi mente.

No voy a contar los detalles. Hay cosas que no necesitan ser dichas para ser reales. Solo diré esto: hubo un punto en que dejé de estar presente en mi propia vida. Funcionaba. Pero yo no estaba ahí.

Hasta que alguien intentó aprovecharse de mi situación. Y algo despertó. Recordé que yo podía con eso porque antes pude con mucho más.

El tarot ya era parte de mi vida — coleccionaba mazos desde siempre. Pero nunca había considerado vivir de ello hasta que un amigo, en lugar de prestarme dinero, me pagó por una sesión que él necesitaba.

Esa puerta lo cambió todo.

+7 años de experiencia
+1000 personas acompañadas
+15 países

Con cada lectura, los mensajes eran tanto para el otro como para mí. Crecí sanando. Sanar se convirtió en mi trabajo.

De 20 personas en WhatsApp a más de 50.000 seguidores. De Buenos Aires a España. De sobrevivir a elegir.

Hoy soy otra. No mejor. No peor. Diferente. Aprendí a estar sola en países que no son el mío. Encontré mi paz. Dejé de encogerme.

"Lo que hoy parece destruirte puede ser exactamente lo que te prepara para lo que mereces."

Lo que aprendí: la vida da muchas vueltas.

Los diamantes se forman bajo presiones muy altas.

Por qué trabajo diferente

No hago predicciones

No te voy a decir cuándo vas a encontrar pareja, ni qué va a pasar mañana. El futuro no está escrito en piedra, las cosas pueden cambiar. Lo que sí puedo hacer es mostrarte qué patrones te trajeron hasta aquí y qué puedes hacer para construir algo diferente. El tarot que hago es para mostrarte dónde debes hacer cambios, para que puedas llegar a donde realmente quieres llegar tú.

Confronto con amor

Mi trabajo no es hacerte sentir bien durante 45 minutos. Es ayudarte a ver claro. A veces eso significa decirte cosas que no quieres oír. Cosas que duelen. Cosas que incomodan. Siempre lo hago desde el respeto, sin juzgar, pero sin disfrazar la verdad. Porque sin verdad no hay cambio posible.

Trabajo la raíz

No me interesa poner parches ni dar consejos rápidos que se olvidan al día siguiente. Si el problema es profundo, lo tratamos en profundidad. Por eso creé el programa de 8 semanas: porque hay heridas que no se cierran con una sesión, hay patrones que llevan años instalados y necesitan tiempo para romperse.

Hablo desde la experiencia

No soy alguien que leyó libros sobre superar crisis. Soy alguien que tocó fondo, que perdió todo, que tuvo que reconstruirse desde los escombros. Dos veces. En dos países. Eso no me hace mejor que nadie, pero me da una perspectiva que no se aprende en ningún curso.

Mi filosofía

El tarot no predice tu futuro. Te ayuda a crearlo. Cada carta es un espejo que refleja lo que ya sabes pero aún no has querido ver. Mi trabajo no es darte respuestas mágicas. Es hacerte las preguntas correctas.
— Maryana Morgado

Trabajo con personas que...

Están hartas de dar vueltas en círculos y quieren cambiar de verdad, aunque duela

Prefieren la verdad incómoda al consuelo vacío que no cambia nada

Están dispuestas a hacer el trabajo necesario, aunque sea difícil, aunque lleve tiempo

Buscan claridad para actuar, no excusas para quedarse donde están

Han intentado otras cosas que no funcionaron y están listas para algo diferente

Si buscas que alguien te diga lo que quieres oír, no soy yo. Hay muchos profesionales que ofrecen eso, y está bien si es lo que necesitas.

Pero si buscas a alguien que te ayude a ver lo que necesitas ver, que te acompañe a enfrentar lo que has estado evitando, que te trate como el adulto que eres y no como alguien que necesita ser protegido de la verdad... entonces hablemos.

Una comunidad que crece contigo

No tienes que esperar a una sesión para empezar a trabajar en ti. Hay recursos gratuitos donde puedes conocer mi enfoque y empezar tu proceso.

Lo que empezó en 2018 con 20 personas en un grupo de WhatsApp, hoy es una comunidad de miles de personas en varios países que decidieron dejar de sobrevivir y empezar a construir la vida que quieren.

¿Quieres trabajar conmigo?

El primer paso es una conversación. Cuéntame tu situación y vemos juntos cuál es el mejor camino para ti. Sin compromiso, sin presión.