Cómo se hace
- Elige una naranja firme y sin golpes.
- Ve clavando los clavos de olor formando un dibujo: espirales, cruces, líneas.
- Mientras clavas, di qué pides para la casa. Es un rato largo y tranquilo, aprovéchalo.
- Cuando termines, ponla en un platito en el salón o en la cocina.
- Se irá secando y encogiendo; puede durar meses así.
- Cuando esté totalmente seca o si aparece moho, tírala a la basura orgánica y haz otra.
Por qué se conserva esta costumbre
Porque huele muy bien y porque el clavo de olor tiene propiedades antisépticas reales, conocidas mucho antes de que se explicaran. En una casa sin ambientadores, una naranja claveteada cambiaba el aire de una habitación.
De ahí pasó a asociarse con la protección y la abundancia: donde huele bien, la casa va bien.
Variantes
Con lazo rojo para colgarla, que es la versión navideña europea. Con canela espolvoreada por encima para reforzar la intención de dinero. Con laurel al lado para abrir caminos.
También se hace con limón o con mandarina, aunque duran menos.
Dónde ponerla
En el salón, en la cocina o en la entrada, a la vista. No en el dormitorio, porque el olor es intenso y puede molestar para dormir.
Si tienes mascotas, ponla donde no la alcancen: el clavo de olor es tóxico para perros y gatos si lo ingieren.
