Cómo se prepara
- Calienta un litro de agua sin llegar a hervir del todo.
- Añade las hojas de albahaca, apaga y tapa diez minutos.
- Cuela y templa.
- Tras la ducha, viértelo del cuello hacia abajo mientras dices qué quieres que prospere.
- No te aclares, sécate y ponte ropa limpia.
- Reserva un poco de la infusión para el siguiente paso.
La parte de la casa
Con la infusión que has reservado, pasa un paño por el umbral de la puerta de entrada y por el marco. Es el gesto tradicional para que la prosperidad entre y se quede.
También puedes rociar un poco por las esquinas del salón. Ventila después: el ritual de prosperidad y el aire limpio van juntos.
Mantener una albahaca viva
La tradición dice que una albahaca sana en la cocina indica que la casa va bien, y que cuando se seca hay que reponerla sin darle más vueltas. Es una superstición amable y, de paso, un recordatorio doméstico.
Riégala por abajo, dale luz indirecta y quítale las flores para que no se agote. Una planta cuidada es el mejor amuleto de esta familia de rituales.
Cuándo no basta con esto
Si la situación económica es seria —deudas, impagos, embargo— el baño acompaña el ánimo y nada más. En España hay servicios gratuitos de asesoramiento en deuda y en consumo, y esa llamada vale más que cualquier planta.
