¿Hasta cuándo vas a seguir obligándote a encajar? ¿A forzarte a ser algo que no eres? ¿A fingir que son felices así? He usado esta imagen antes y la retomo porque encierra un mensaje poderoso: se ve visualmente que encaja, y a la vez muestra cómo no es allí a donde pertenece.
La ilusión de encajar
Encajar, sí. Pero ¿que sea el lugar adecuado?
Mmmm... Como que eso es otra historia.
Puedes forzar una pieza para que entre donde no va. Técnicamente "encaja". Pero tu alma sabe que ahí no es.
Yo también pasé por ahí
Comparto desde mi experiencia:
Mientras más te quedes donde tu alma sabe que ahí no es, más daño te haces.
La pregunta incómoda
¿Para qué quedarnos en:
- Un lugar
- Una relación
- Un trabajo
Donde no pertenecemos? Donde sabes que no es tu sitio, porque TU corazón te lo dice.
Lo que habla cuando te quedas
Ahí pueden hablar cosas como:
- La comodidad
- La zona de confort
- El miedo a lo desconocido
- El "qué dirán"
- La seguridad económica
- El tiempo invertido
Lo que calla cuando te quedas
Pero así como esos hablan, el amor propio calla.
Y lo digo porque para aceptar estar donde NO ES, abundan:
- Las lágrimas en silencio
- Momentos que te lastiman y no cuentas a nadie
- Una voz que te hace sentir que eso es todo lo que vales
- La sensación de estar traicionándote a ti mismo
- Entre otras muchas cosas
El mensaje que necesitas escuchar
Ojalá pudieras comprender cuán valioso eres:
- Con tu forma de ser
- Con tu originalidad
- Con todo lo que te hace único
Deja de querer ser algo que no eres.
Tu belleza, tus triunfos, tu destino están en:
- Ser diferente (y está bien)
- Pensar distinto (y está bien)
- Hacer cosas de otra manera (y está bien)
"Ser tú es tu mayor obsequio para el mundo."
¿Qué estás esperando?
En serio, ¿qué estás esperando para:
- Salir de ese trabajo que odias
- Terminar esa relación donde no eres feliz
- Mudarte de ese lugar que te ahoga
- Dejar de fingir que todo está bien
Señales de que no es tu lugar
1. Te sientes vacío a pesar de "tenerlo todo"
En papel todo funciona. Pero tu alma está muriendo de a poco.
2. Constantemente fantaseas con "qué pasaría si..."
Si te mudaras. Si renunciaras. Si terminaras esa relación. Si te atrevieras.
3. Te cuesta respirar profundo
Literal. Sientes una opresión en el pecho que no se va.
4. Envidias a quienes se atrevieron
Ves a otros tomando riesgos y sientes una mezcla de envidia y admiración.
5. Te duermes triste y despiertas sin ganas
No hay entusiasmo. Solo rutina y resignación.
6. Tus sueños te muestran salidas
Sueñas con escapar, con otros lugares, con otras versiones de tu vida.
7. La versión de ti que eres ahí no te gusta
Te ves comportándote de formas que no reconoces. Diciendo cosas que no piensas. Siendo alguien que no eres.
Por qué nos quedamos donde no pertenecemos
Miedo a lo desconocido
Preferimos el dolor conocido que la incertidumbre de lo nuevo.
El mito del tiempo invertido
"Ya llevo X años aquí, no puedo irme ahora."
Falacia del costo hundido. El tiempo ya pasó. No lo recuperas quedándote.
Presión social
"Todos esperan que..."
¿Y qué esperas tú de ti?
Miedo al fracaso
"¿Y si me va peor?"
¿Y si te va mejor? ¿Y si encuentras tu lugar real?
Baja autoestima
"Quizás esto es todo lo que merezco."
No. Mereces un lugar donde florezcas, no donde sobrevivas.
El costo de quedarte
Quedarte donde no perteneces tiene un precio:
- Tu salud mental se deteriora
- Tu salud física eventualmente también
- Pierdes años que no volver
- Te olvidas de quién eres realmente
- Normalizas la infelicidad
- Enseñas a otros (especialmente a tus hijos) a conformarse
Cómo saber si debes irte
Pregúntate:
Si el dinero no fuera problema, ¿seguirías aquí?
Si la respuesta es no, el dinero es tu prisión, no tu seguridad.
¿Estás creciendo o marchitando?
Honestamente. ¿Este lugar te hace crecer o te mantiene estancado?
¿Te gusta la persona que eres aquí?
O te sientes actuando constantemente.
Si tu mejor amigo estuviera en tu situación, ¿qué le dirías?
A veces somos más sabios para otros que para nosotros mismos.
Dentro de 5 años, ¿te arrepentirás de haberte quedado?
O te arrepentirás de no haberte atrevido a irte.
Cómo prepararte para irte
1. Reconoce que es válido querer más
No eres malo ni desagradecido por querer algo diferente.
2. Planifica, no huyas impulsivamente
Puedes decidir irte y aún así hacerlo inteligentemente:
- Ahorra dinero
- Investiga opciones
- Crea un plan B
3. Conecta con tu "por qué"
¿Por qué quieres irte? Que sea más fuerte que el miedo de quedarte.
4. Busca apoyo
No tienes que hacerlo solo:
- Amigos que te entiendan
- Terapia
- Comunidades de personas que hicieron cambios similares
5. Date permiso de tener miedo
El miedo es normal. No esperes a no tener miedo para moverte.
Qué pasa después de irte
No te voy a mentir. No será fácil al principio:
- Habrá dudas
- Habrá momentos donde quieras volver
- Habrá gente que no entienda
- Habrá incertidumbre
Pero también:
- Respirarás más profundo
- Te reconocerás de nuevo
- Sentirás que vives, no solo existes
- Descubrirás de qué eres capaz
La verdad sobre pertenecer
A veces no perteneces en un lugar porque estás destinado a crear tu propio espacio.
No todos estamos hechos para encajar en moldes existentes. Algunos estamos aquí para romper moldes y crear nuevos.
Mensaje para ti
Si estás leyendo esto y algo en tu pecho se apretó, es tu señal.
Tu alma sabe. Siempre ha sabido.
Ese lugar, esa relación, ese trabajo... no es donde perteneces.
Y está bien. No eres raro. No eres difícil. No eres exigente.
Simplemente no es tu lugar.
Y quedarte no va a convertirlo en tu lugar. Solo va a convertirte en una versión más pequeña de ti.
La pregunta final
¿Cuánto tiempo más vas a esperar?
¿Qué señal más grande necesitas que tu propia infelicidad?
¿A quién le estás siendo leal quedándote? Porque claramente no es a ti mismo.
Reflexión final
Sí, puedes encajar en muchos lugares si te fuerzas lo suficiente.
Pero pertenecer es diferente a encajar.
Encajar es posible con esfuerzo.
Pertenecer se siente sin esfuerzo.
Cuando perteneces:
- No tienes que fingir
- No tienes que achicarte
- No tienes que explicarte constantemente
- Simplemente puedes ser
Y mereces encontrar ese lugar. Esa relación. Ese trabajo. Esa vida.
Donde ser tú no sea un esfuerzo, sino un alivio.
¿Qué estás esperando?