Para mujeres: cuando dejas de ser tú por cumplir roles que otros esperan
Crecimiento Personal · · 8 min lectura

Para mujeres: cuando dejas de ser tú por cumplir roles que otros esperan

Esposa, madre, hija, profesional... ¿Y tú dónde quedas? Hablemos de cómo las mujeres se desvanecen cumpliendo expectativas ajenas.

Estamos en un punto muy complicado de la sociedad porque hay tantas opciones que no sabemos qué hacer. Antes las cosas eran "más fácil"—todos sabían qué rol cumplir. Los hombres sabían qué se esperaba de ellos, las mujeres sabían qué no decir. Pero ahora hay demasiadas mujeres por la vida sin tener idea de quiénes son realmente, más allá de los roles que cumplen.

La mujer que se desvanece

Mira esta imagen mental: una mujer completa que poco a poco va desapareciendo, desvaneciéndose.

La elegí porque gráficamente es exactamente lo que nos pasa cuando nos volvemos:

  • Esposa
  • Compañera
  • Madre
  • Hija
  • Lo que espera la sociedad
  • Lo que espera la familia
  • Lo que esperan mis hijos

La pregunta que nadie hace

¿Y lo que YO soy como mujer? ¿Como individuo? ¿Como persona?

Que aunque forme parte de un colectivo...

¿Dónde quedan mis deseos como mujer?

El chip que nos instalaron desde niñas

Escuché algo super interesante en una sesión terapéutica que quiero compartir:

"Desde que nacemos nos meten como un chip de que lo que somos naturalmente es MALO."

Nos enseñaron desde lo más elemental:

Ocultar nuestra naturaleza

  • El primer período se oculta con vergüenza
  • Nuestro cuerpo es algo de lo que avergonzarse
  • Nuestros deseos son inapropiados
  • Nuestras necesidades son "demasiado"

La educación sexual que nunca tuvimos

Nadie nos dice qué es un orgasmo. Razón por la cual vamos por la vida saltando de una relación insatisfactoria a otra.

Nadie nos habla de:

  • Placer femenino
  • Nuestro derecho a disfrutar
  • Cómo comunicar lo que necesitamos
  • Que nuestro placer importa tanto como el del otro

Las reglas no escritas

Nadie nos dice qué se espera de nosotras en una relación. Pero:

Si se me llega a ocurrir tomar la sartén por el mango... Soy la mala, la tóxica, la cruel.

A que más de una se siente identificada.

La culpa femenina

A que todas las que me leen saben lo que significa sentirse culpable hasta por respirar.

En alguna etapa de su vida, ese punto donde:

  • Mejor no digo nada porque el otro se puede ir
  • Me aguanto un sinfín de cosas porque me da terror pensar en estar sola
  • Pongo las necesidades de todos por encima de las mías
  • Me siento egoísta por querer algo para mí

La mentira que nos tragamos

Y juro ante Dios, la virgen y los santos que "lo amo y me ama".

Hasta que llega un día...

La vida toda linda ella te lanza de frente esa otra cara de la moneda que no quisiste ver. Aunque tooodas las pruebas estaban ahí clarísimas.

Y de repente... Se murió el amor y el tipo o tipa se va.

Ayer me amabas, pero ya hoy no.

La pregunta que duele

Entonces... ¿De qué sirvió todo ese tiempo donde no fuimos nosotras mismas?

Donde:

  • Antepusimos las necesidades del otro por encima de las nuestras
  • Sacrificamos partes de nosotras mismas para que el otro saliera adelante
  • Nos convertimos en proveedores de estabilidad para otros
  • Fuimos centros de rehabilitación para otros
  • Nos hicimos refugio para otros
  • Nos convertimos en la pareja "perfecta" para el otro

La pregunta incómoda

"¿Y el otro también hizo o hace todo eso por ti?"

Debate abierto.

Lo que nadie te dice sobre ser mujer

Hay tantos mensajes contradictorios:

Sé independiente, pero no demasiado

Trabaja, ten tu carrera, pero no tanto que descuides a tu familia.

Sé sexy, pero no provocativa

Cuida tu apariencia, pero si lo haces "demasiado" eres superficial.

Sé fuerte, pero no intimidante

Ten carácter, pero no tanto que asustes a los hombres.

Sé madre, pero no pierdas tu figura

Ten hijos, pero vuelve a tu cuerpo pre-embarazo en tres meses.

Sé profesional, pero no ambiciosa

Destaca en tu trabajo, pero no más que tu pareja.

El agotamiento de cumplir expectativas

Así, sin pausa pero sin prisa, nos fuimos desgastando hasta el punto de:

  • Dejar de existir por nosotras
  • Dejar de existir para nosotras
  • Convertirnos en lo que otros necesitan
  • Olvidar quiénes éramos antes de todos estos roles

Los roles que asumimos

Como madres

Se espera que seamos:

  • Pacientes infinitamente
  • Disponibles 24/7
  • Perfectas en nuestras decisiones
  • Capaces de sacrificarlo todo sin quejarnos

Como parejas

Se espera que seamos:

  • Comprensivas siempre
  • Sexualmente disponibles
  • Emocionalmente estables
  • Físicamente atractivas sin esfuerzo

Como profesionales

Se espera que seamos:

  • Competentes pero no amenazantes
  • Dedicadas pero no workaholic
  • Ambiciosas pero no "demasiado"

Como hijas

Se espera que seamos:

  • Cuidadoras cuando envejecen
  • Visitantes frecuentes
  • Agradecidas eternamente

La liberación que nadie habla

Estoy un poco cansada de tantas consignas por la liberación femenina cuando:

"La mayor liberación de la mujer es con cada una de nosotras, a puerta cerrada, yo con yo. Cuando yo cambio, el mundo cambia. No es al revés."

Cómo empezar a reconectar contigo misma

1. Identifica quién eras antes

Antes de ser esposa, madre, profesional... ¿quién eras?

  • ¿Qué te gustaba hacer?
  • ¿Qué soñabas?
  • ¿Qué te hacía reír?
  • ¿Qué te apasionaba?

2. Reconoce qué has sacrificado

No desde el victimismo, sino desde la honestidad:

  • ¿Qué partes de ti dejaste ir?
  • ¿Qué sueños abandonaste?
  • ¿Qué necesidades ignoraste?

3. Define qué quieres TÚ

No lo que otros esperan. No lo que "deberías" querer. Lo que tú genuinamente deseas:

  • En tu relación
  • En tu carrera
  • En tu vida personal
  • En tu día a día

4. Establece límites

Empieza a decir:

  • "No" sin sentirte culpable
  • "Necesito tiempo para mí"
  • "Esto no está bien para mí"
  • "Yo también tengo necesidades"

5. Busca apoyo

Encuentra espacios donde:

  • Puedas ser tú misma
  • Otras mujeres entiendan tu proceso
  • No tengas que cumplir roles
  • Puedas explorar quién eres

Lo que mereces como mujer

Mereces:

  • Tener deseos propios y perseguirlos
  • No justificar cada decisión que tomas
  • Cambiar de opinión
  • Priorizar tu bienestar
  • Decir no sin dar explicaciones
  • Tener tiempo para ti sin sentirte egoísta
  • Ser ambiciosa sin disculparte
  • Expresar tus necesidades sexuales
  • Elegir no ser madre
  • Elegir tu carrera sobre otras cosas
  • Ser imperfecta y está bien

La culpa de priorizarte

Cuando empieces a priorizarte, sentirás culpa. Es normal.

Te han condicionado toda la vida a que:

  • Pensar en ti es egoísta
  • Tus necesidades deben ir al final
  • Ser "buena mujer" es sacrificarte

Pero esa culpa es el sistema tratando de mantenerte en tu lugar.

Resístete.

No puedes dar desde un vaso vacío

Si te desgastas completamente por otros:

  • ¿Qué les das realmente?
  • ¿Una versión agotada de ti?
  • ¿Resentimiento disfrazado de amor?
  • ¿Sacrificio que genera culpa en ellos?

Cuando te cuidas a ti misma, tienes más para dar. Y das desde la plenitud, no desde la carencia.

El cambio empieza contigo

No esperes que:

  • La sociedad cambie primero
  • Tu pareja lo entienda mágicamente
  • Tus hijos te den permiso
  • Alguien te valide

Tú cambias. Y cuando cambias tú, cambia tu mundo.

Mensaje final

Eres más que los roles que cumples.

Eres más que esposa, madre, hija, profesional.

Eres una mujer completa con:

  • Deseos propios
  • Sueños válidos
  • Necesidades legítimas
  • Un derecho a existir plenamente

Y está bien querer más. Está bien querer diferente. Está bien redefinirte.

La liberación femenina real no está en las marchas (aunque son importantes).

Está en tu habitación, a puerta cerrada, cuando decides que ya no vas a desaparecer por nadie.

Ni siquiera por las personas que amas.

Porque amar no requiere que dejes de existir.

Y si alguien espera eso de ti, no es amor lo que te ofrecen.

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