Dónde se nota de verdad
- En el tiempo que ya no dedicas a esperar a alguien.
- En las conversaciones que sí tienes, aunque incomoden.
- En decir que no sin escribir un párrafo de justificación.
- En pedir ayuda antes de llegar al límite.
- En dejar de explicarte ante quien ya decidió no entenderte.
El falso amor propio
Es el que se usa como escudo: cortar con todo el mundo y llamarlo límites, desaparecer y llamarlo priorizarse, no comprometerse con nada y llamarlo libertad. Se reconoce porque deja sola a la persona y encima le da la razón.
El amor propio verdadero acerca, no aísla. Permite pedir, permite depender un poco y permite equivocarse sin castigarse durante semanas.
